Cuando opté por autopublicar mi segunda novela ya sabía que tendría que hacerme cargo de muchas cosas, pero debo reconocer que a una parte de mí le emocionaba hacerse cargo de todo. Ya comenté en Autopublicación: por qué me decidí por ella en qué consiste y como yo concibo la autopublicación, además de las razones por las que opté por autopublicar mi segunda novela, pero en esta entrada quería entrar en detalles, contaros cómo fue mi experiencia y todos los pasos que seguir.
Voy a intentar daros consejos, cosas que a mí me sirvieron o una hoja de ruta según como yo lo viví, también voy a aprovechar para reconocer el trabajo a dos personas que me ayudaron muchísimo en este proceso, pero recordad que esta es solo mi experiencia y que, honestamente, estoy lejos de ser una experta.
Pasos a seguir
Antes de ahondar en los detalles, las gestiones específicas y todos sus entresijos —o más bien los jaleos en los que me metí yo solita—, quería daros una visión general del proceso, pues creo que, si alguno de vosotros está planteándose la autopublicación, le puede ser muy útil.
- Tener tu borrador definitivo. El trabajo para tener un primer manuscrito es ingente, pero, una vez está, aún queda mucho por hacer. En este proceso, es el primer paso, porque tras horas escribiendo, reescribiendo, borrando, cambiando cosas y volviéndolas a cambiar, toca echarlo a volar, es decir, trabajarlo desde una visión externa para que pase de ser un borrador a un manuscrito definitivo y, de ahí, un libro. Si quieres leer un poco más sobre corrección, te recomiendo mi entrada: De lo más grande a lo más pequeño; porque no he publicado muchos libros, pero he corregido cientos.
- Inscribir tu borrador en el Registro de la Propiedad Intelectual. Yo siempre recomiendo inscribirlo, porque es una manera de proteger tu trabajo. Puede parecer un proceso administrativo un poco enrevesado la primera vez, pero una vez sabes hacerlo es sencillo y no cuesta más de diez euros. Mi recomendación general con todas estas labores administrativas es que no tengáis miedo de escribir por email para pedir instrucciones concretas, muchas veces te lo proporcionan todo.
- Corregir la obra. Ya tienes tu borrador definitivo y sé que lo has mirado mil veces, pero ahora toca que lo vean otros ojos. Quizás quieres primero que le realicen una lectura profesional para identificar fallas en la trama o puede que cuentes con lectores cero que te aconsejen. Para mí, es importante que el manuscrito pase al menos una corrección de estilo y es posible que la mayor parte del gasto esté aquí, aunque depende de las dimensiones de tu obra. Una buena corrección de estilo de un manuscrito de 100.000 palabras puede rondar los mil euros (esto es una orientación).
- Diseñar la portada. Si tienes arte y unos conceptos básicos de diseño quizás puedas hacerla tú mismo, pero a mí me parece un terreno en el que invertir porque es la puerta de entrada a nuestra historia. Este paso puedes empezar a trabajarlo en paralelo con la corrección y aquí el gasto depende mucho de lo que busques; no cuesta lo mismo una portada de fotomanipulación o un diseño tipográfico sencillo que una portada ilustrada: puedes encontrar opciones por cien euros o menos, e irte hasta donde quieras.
- Maquetar la obra. Si quieres el libro en físico maquetarlo es esencial, porque los libros no son documentos de Word un poquito adaptados, hay muchos detalles a tener en cuenta: tipografía, tamaño de letra, márgenes, control de viudas y huérfanas, partición de palabras… Son detalles que hacen la lectura más o menos agradable, detalles que pueden hacerte perder o ganar lectores. Por otro lado, el ebook también necesita ajustes y aquí reconozco que mi desconocimiento es tal que no sé ni nombrar la mayoría.
- Comprar ISBN. Si solo vas a subir tu libro a Amazon, la propia plataforma puede proporcionarte un ISBN, pero este solo te sirve ahí. Si quieres publicar tu libro en varias plataformas debes comprar un ISBN y, ojo, porque el ebook y el libro físico necesitan ISBN distintos. Es, una vez más, una labor administrativa que puede resultar farragosa, pero que no es tan complicada como parece.
- Distribuir la obra. Hay varias opciones, puedes contar con una imprenta, optar por la impresión bajo demanda o solo distribuirlo en digital en varias plataformas, todo depende de tus necesidades y lo que busques.
- Depósito legal. En España, es obligatorio para las novelas impresas, y aunque puede parecer complicado, en mi caso ha sido bastante sencillo.
- ¡Publicar! Parece el final, pero aquí empieza otro proceso, uno que no manejo para nada, pero en el que me estoy esforzando: la promoción.
La corrección: pulir tu historia
Para mí, el primer paso, una vez tomé la decisión de autopublicar mi novela, fue la corrección. Ya había leído y releído la historia muchas veces, la había dejado reposar y la había vuelto a revisar, incluso le había incorporado los cambios que me habían recomendado mis lectores cero —véase mis amigas, jajaja—, así que el siguiente paso era que pasara una corrección profesional.
Conocía a Alba Cayuelas gracias a Murcia Romántica, una asociación que había descubierto hace tiempo y a la que me uní sin dudar en cuanto supe que iba a publicar mi primera novela. Alba es una de sus fundadoras y la encargada de la caseta de la Feria del Libro de Murcia, así que había hablado con ella en varias ocasiones y tenía muy buenas referencias.
Lo cierto es que mi trato con ella fue maravilloso: es una persona súper profesional y muy atenta al detalle. Fue ver la prueba de corrección y no tuve dudas, y fue todo un acierto. No solo hizo un trabajo maravilloso, sino que además la comunicación y el trato con ella era muy fáciles, algo que yo valoro muchísimo a la hora de trabajar porque me trasmite mucha calma. Ella era todo claridad: con las fechas, con el trabajo, con los tiempos. El texto quedó limpísimo, revisó también la sinopsis que había hecho y la verdad es que no tuvo ningún problema en resolverme dudas.
Por eso, si estáis buscando un servicio profesional de corrección no puedo más que recomendarla, de verdad. Trabaja con autores autopublicados y grandes grupos editoriales y es garantía de un trabajo de calidad.
Podéis encontrar toda su info en su web: Alba Cayuelas.

Diseño: de la portada a la maquetación
Otro servicio que no dudé en contratar fue todo lo que tenía que ver con el diseño: desde la portada hasta la maquetación interna. Tenía una idea muy clara de lo que quería: como no podía poner exactamente que este libro y mi primera novela formaban parte de la misma serie porque había publicado el anterior con editorial, quería que se pudiera reconocer que estaban relacionadas por el aspecto. Por tanto, buscaba un diseño de portada que fuera similar y, además, para mí lo ideal era trabajar la portada y el diseño interior, donde quería algo más bien sencillo, con la misma persona.
Os seré sincera, tenía una idea muy clara también aquí de con quién quería trabajar, sin embargo, aunque estoy segura de que esa persona hace un gran trabajo, mientras hablábamos del proceso y fijábamos los detalles, la conversación no fluía nada y, para mí, como ya he mencionado, la comunicación es un punto muy importante. No estoy diciendo que hubiera malos gestos ni nada, más bien es que tardaba semanas en contestarme y siempre después de que yo insistiera. Esto, sobre todo teniendo en cuenta que era el inicio del proceso donde yo intentaba contratarla, me generó mucha desconfianza y supe que, teniendo en cuenta que iba justa de tiempos, era algo por lo que iba a sufrir, por lo que finalmente descarté a esta persona.
Esto me llevó a publicar un post por Threads preguntando por diseñadores, y recibí cientos de respuestas. Dediqué varias semanas a mirar portfolios, a hablar con los diseñadores y ver presupuestos. Y finalmente di con un perfil que me gustó mucho y una persona con la que la comunicación sí fluía. Sé que hago mucho hincapié, y quizá para otras personas no sea tan importante, pero para mí que la otra persona al otro lado, cuando todo se está tratando por email, parezca involucrada y conteste con fluidez es fundamental—no estoy hablando de contestarme al momento, yo siempre respeto horarios y entiendo que a veces se tarde, pero no que de media se tarde una semana en contestar cosas sencillas o que no se dé nunca confirme que ha recibido tus mensajes o archivos.
Megan Herzart me mostró su proceso con muchísima claridad, se interesó por mi visión e intentó reflejarla de la mejor manera posible, la cosa es que tengo que reconocer que yo no tenía una visión muy clara. Empezamos con la portada y aunque yo tenía una idea difusa, conforme ella empezó a intentar plasmarla yo misma me di cuenta de que los colores que había elegido con la idea que tenía no terminaban de cuadrar. Si algo tengo que reconocerle a Megan es su infinita paciencia, pues estuvo dispuesta a hacer todos los cambios que le pedía y trabajamos todo hasta conseguir la portada definitiva. La verdad es que acabé super contenta con el resultado.
La maquetación fue otra travesía. En mi caso, quería que las dimensiones del libro fueran las mismas que las del primero, pero si podéis elegir y sabéis, por ejemplo, que vais a optar por la impresión bajo demanda de Amazon, os recomiendo que escojáis alguna de sus dimensiones predeterminadas. Aquí también es importante controlar el número de páginas, porque todo eso influye en el gasto de impresión y, por lo tanto, es importante para fijar el precio del libro y calcular tus beneficios.
La verdad es que ha sido muy fácil trabajar con Megan: es una gran profesional, muy predispuesta y que trata siempre de implementar cada cosa que pides; de nuevo, no puedo dejar de alabar su grandísima paciencia conmigo porque reconozco que hacia el final, como los tiempos se me echaban encima, me pudo un poco el pánico. Sin embargo, ella supo trasmitirme calma y creo que el resultado fue espectacular.
Podéis encontrar toda su info en su web: Megan Herzart

Gestiones administrativas: registro, ISBN y depósito
Tenía mucho miedo de estas gestiones, no os voy a mentir, pero lo cierto es que después no fueron para tanto. Siempre que he tenido alguna duda o problema, las administraciones no han tenido ningún problema en contestarme y resolverme todo, y además muy rápido. Por eso, mi mejor recomendación, teniendo en cuenta que muchas cosas cambian según la comunidad, es que os pongáis en contacto con la oficina que os corresponda para que os manden la información. A mí me bastó con un email.
Lo primero que hice fue el Registro de la Propiedad Intelectual. No era la primera vez que lo hacía, por lo que ya tenía las pautas de antes. En esencia, tienes que registrar tu manuscrito, con sus datos y pagar una pequeña cuota —en mi caso, fueron exactamente 9,50 euros—. Normalmente, una vez lo haces, te envían el resguardo de que la has inscrito, que con eso ya puedes, por ejemplo, enviar la obra a un certamen si solicitan esto como parte de sus requisitos. Luego, pasado un tiempo, te envían el documento del registro propiamente dicho.
¿Cuándo es el mejor momento para inscribirlo? Yo creo que cuando tienes un manuscrito más o menos definitivo, no tiene por qué ser realmente la última versión, pero antes de empezar a enviarlo a un sitio u otro. En mi caso lo hice después de la corrección, porque confiaba en Alba y sabía que no iba a haber ningún problema, pero si no tenéis a una persona concreta en mente y vais a enviar páginas a muchos sitios para pedir presupuestos, creo que es mejor hacerlo antes.
Si queréis informaros, podéis buscar la info en: Registro de la Propiedad Intelectual.
Más adelante, llegó el momento de comprar los ISBN. En mi caso necesitaba dos, uno para el libro físico y otro para el ebook, porque no puedes usar el mismo. La Agencia del ISBN no es compleja de entender, pero puede ser un poco lenta. Te recomiendo que lo compres con tiempo, para no pagar el urgente (la compra del ISBN está en 45 euros, y el urgente son 50 euros más). Una vez te registras y compras el ISBN, tardan unos días en asignártelo —a no ser, insisto, que pagues por el urgente, en cuyo caso lo tienes en un día laboral o menos—, luego puedes completar los datos cuando los tengas y registrarlos —esto es importante porque yo pensaba que tenía que tener todos los datos cerrados para tener el código y no, además, algunos se pueden cambiar a posteriori—. De nuevo, tardarán un poco en aprobártelo, pero ya puedes ir utilizando el código para las plataformas o los interiores del libro.
Puedes encontrar toda la info en: Agencia del ISBN
En último lugar, está el Depósito Legal. De nuevo, esto depende de cada Comunidad Autónoma, por lo que mi recomendación es siempre que busquéis la información en la administración que os corresponda. Para mí fue muy sencillo, le escribí al Depósito de mi comunidad y me respondieron al momento, rellené la información y me enviaron el código para ponerlo en los interiores del libro muy rápido. En este caso, no hay que pagar, sino entregar 4 ejemplares físicos en la sede que te corresponda junto a un formulario relleno.
Puedes encontrar la información esencial en: Depósito Legal
Os prometo que, aunque parezcan muchos trámites y den muchísima pereza, no son tan complicados de hacer como parece y, de verdad, no tengáis miedo de escribir un email para pedir ayuda a la administración que corresponda, porque te puede ahorrar muchas horas de buscar información y muchísimos quebraderos de cabeza.
Plataformas: compartir tu historia
Una vez tienes los archivos definitivos de libro y has hecho todos los trámites administrativos hay muchas opciones para distribuir tu obra. En este caso, solo voy a hablar de las que conozco y he probado, pero no dudéis en buscar la que se adapte más a vosotros.
En mi caso, como ya conocía la plataforma, opté por Amazon KDP para la impresión bajo demanda de mi libro. Creo que tienen una calidad de impresión bastante buena dadas las circunstancias, pero si lo que buscas es una edición super cuidada quizás no sea tu mejor opción. La impresión bajo demanda te permite tener ejemplares sin una grandísima inversión, además de que facilita el acceso a tu libro desde distintos lugares sin depender de que tú lo envíes. También es muy sencilla de utilizar, solo tienes que registrarte e introducir los datos, y es fácil después crear otros formatos vinculados como el ebook o la tapa dura. Honestamente, creo que es una plataforma muy conocida, lo que facilita las ventas. Tiene sus contras, por supuesto, pero hace asequible una gran distribución para los autores independientes.
Para publicar el ebook, además de Amazon KDP, quise compartirlo en Kobo, Apple Books y Google Books. Existen distribuidores que suben los datos a las distintas páginas, lo que te ayuda a no tener que introducir los datos cada vez. En mi caso lo descubrí cuando ya me había registrado en Amazon y Kobo, por lo que pensé que ya no tenía sentido, hasta que llegué a Apple…
Creo que Apple Books es sin duda la peor plataforma, es super complicada y anticuada, fue una experiencia horrenda y, si os soy sincera, no creo que sea capaz de explicaros como subí el libro, porque eran tantos pasos y tan liosos que en algún momento me perdí. Mi recomendación: armaros de paciencia y hacerlo con Google o algún asistente al lado que os vaya traduciendo los textos legales y guiando, porque es un poco insufrible. Para que os hagáis una idea, tardé más de cinco horas en subir mi libro a Apple… en el caso de Amazon, Kobo y Google Books, apenas veinte minutos. Luego, por supuesto, todas las plataformas tardan un tiempo en aprobar tu libro y mostrarlo para que se puedan comprar. En mi caso, la que más tardó y no llegaba a entender qué estaba pasando, era Google Books, como no era una de mis prioritarias me dio un poco igual, pero la verdad es que me salían mensajes que no estaba muy segura si es que me faltaba algo por hacer o que era así… Al final, un día simplemente estaba disponible y ya.
Como he dicho estas son solo las opciones por las que opté yo, quizá a ti te interese proceder de otra manera, o experimentar con otras plataformas, yo creo que con curiosidad y predisposición todo es asequible, y si algo te cuesta siempre acabas por encontrar páginas que te guían paso a paso.
Y entonces empieza otra aventura…
Parece la historia de nunca acabar, pero cuando el libro ya está, empieza una nueva fase: la promoción. Dar a conocer tu historia y venderla no es algo sencillo, para mí es una de las partes más difíciles y, honestamente, ni siquiera sé cómo hacerlo. Quizá, en unos meses, os hable también de mi experiencia en este aspecto aunque no sé si os será de mucha ayuda, por lo pronto…

Puedes encontrar toda la información sobre mi nueva novela en:
A través del desierto



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