Autopublicación: por qué me decidí por ella

Autopublicación: por qué me decidí por ella

Es posible que, si me seguís en mis redes sociales, ya lo sepáis, pero, para aquellos que no: ¡voy a publicar mi segunda novela! Tras un año de la publicación de Después de la lluvia, llega su segunda parte, A través del desierto, una novela que se centra en Daniela y en el muy querido Oscar. Y sí, para ella he optado por la autopublicación.

Durante mucho tiempo he visto que este es un tema que levanta pasiones: a veces criticado, otras defendido, pero sin duda repleto de matices y variantes que pueden, honestamente, marcar por completo la diferencia. Es por eso que he querido abordarlo aquí, no solo para exponer mis razones, también para abordar en qué consiste y todo lo que conlleva.

¿En qué consiste la autopublicación?

En palabras sencillas, autopublicar consiste en hacerte cargo de la publicación de tu propio libro. Esa sería la definición pura. Y obviamente hay muchas maneras de abordar esa tarea, plataformas como Amazon han hecho relativamente sencillo autopublicar, solo necesitas un documento, darle un poco el formato correcto, subirlo todo siguiendo sus pasos y en unos días tienes un «libro», y sí, las comillas son necesarias. ¿Por qué? Vayamos a ello…

Para mí, publicar, en general, ya sea con editorial, mediante servicios o por tu propia cuenta, conlleva un proceso de edición: una corrección, una revisión, una elaboración de cubierta, una maquetación cuidada… Y sí, eso necesita tiempo, esfuerzo y también una cierta inversión económica, pero siempre he sido de la idea de que si tú no crees lo suficiente en ti para invertir en tu proyecto, ¿cómo vas a esperar que alguien más lo haga?

Lo cierto es que la barrera que siempre he considerado más difícil de flanquear es la económica, porque las otras dependen por completo de ti: yo he sacado tiempo para escribir mientras trabajaba a tiempo completo con más de unas cuantas horas extra y estudiaba unas oposiciones, y conozco autoras que lo han hecho trabajando, cuidando de sus hijos y atendiendo a todas sus obligaciones. Tiempo y esfuerzo encuentras cuando es tu pasión, el dinero… es otro asunto, porque aquí es verdad que la situación de cada uno es un mundo, pero tampoco creo que sea imposible. Obviamente, siempre se puede ahorrar, ir guardando poco a poco hasta llegar a reunir lo necesario, pero entonces la paciencia se convierte en un bien muy necesario, algo que, en los tiempos que corren, es increíblemente escaso.

En mi opinión, si no puedes proporcionarle a tu manuscrito la edición necesaria, el cuidado que se merece y que se merecen los lectores, es que no es el momento de convertirlo en un libro. Y eso no quiere decir que nunca lo vaya a ser, sino que aún necesitas reunir más herramientas para hacerlo lo mejor posible: porque las prisas nunca son buenas consejeras. Y, honestamente, siempre se puede comenzar por otras plataformas: Wattpad, Fanfiction, Inkspired… Lugares para compartir tus escritos de una manera algo más amateur que te permiten conectar con los lectores y mejorar muchísimo.

Por tanto, en una visión más amplia, autopublicar es asumir un nuevo rol además del de autor: el de editor.

¿Por qué autopublicar?

El sector editorial es un mercado voraz y, lamentablemente, muchos editores cumplen ahora más una labor de comerciales que de editores puros, sobre todo aquellos que están encargados de la parte de adquisiciones. Y hay una razón para ello, y es que las editoriales, por mucho que nos guste romantizarlas, son empresas y su labor no es solo encontrar manuscritos brillantes, sino también aquellos que venden. Y, por desgracia, cada vez están más centrados en lo segundo que en lo primero. Mi experiencia trabajando en una gran editorial es que no es solo una cuestión de codicia, también hay cierta dosis de necesidad de supervivencia. No os podéis imaginar la de editoriales independientes que no duran ni un año y que son una auténtica ruina para sus fundadores. Ni os podéis imaginar la presión interna que hay por lograr ventas.

En este mercado, a veces es muy difícil lograr que una editorial apueste por ti. A esto se une un problema muy serio: hay muchísimo intrusismo laboral, en redes encuentras a multitud de personas que ofrecen servicios sin tener experiencia ni formación, y pueden hacer ofertas atractivas —a veces tienen precios irrisorios, o se ofrecen gratis precisamente por su falta de credenciales—, pero yo siempre insisto: si quieres un trabajo profesional, tienes que buscar a un profesional.

Además, encontramos servicios editoriales que se hacen pasar por editoriales, «editoriales» con prácticas más que abusivas y «editoriales tradicionales» que hacen una labor editorial muy pobre. Recordad siempre que hay que mirar con lupa los contratos para evitar cláusulas abusivas y ver cada una de las condiciones que te ponen para publicar con ellos: si tienes que pagar no es una editorial, no deberían obligarte a comprar un número de ejemplares y no pueden obtener derechos prioritarios sobre futuras obras.

Ante esta situación es normal que haya personas que prefieran apostar por su propio proyecto, quizás porque no tienen la paciencia que requiere el mundo editorial, porque tras mucho tiempo intentándolo no vean que les den la oportunidad que necesitan o, simplemente, porque quieren tener todo el control de su proyecto. Hay muchas razones para autopublicar.

¿Por qué decidí autopublicar mi segunda novela?

En mi caso, quiero ser transparente, no intenté publicar este libro con editorial. Cuando me llegó la oferta para publicar Después de la lluvia ya me estaba planteando autopublicar, porque tras enviarlo a varias editoriales no había terminado de convencer, había tenido algunos casi, pero ningún sí. Y entonces se me ofreció publicarlo solo en digital y dije… ¿por qué no? Al final, me publicaron en digital y en impresión bajo demanda. Con ellos, tuve la oportunidad de vivir el proceso por primera vez como autora, tras muchos años estando en el otro lado. Sin embargo, y aunque he de mencionar que la editora es majísima y muy atenta, hubo cosas que no me convencieron. La cuestión es que, cuando tuve que decidir qué hacer con este segundo libro, no llegué a enviárselo para que lo valorasen.

A través del desierto es en gran medida una continuación de Después de la lluvia, con otros personajes como protagonistas, pero siguiendo la línea argumental. Cierra muchos detalles que quedaron abiertos en el primer libro y profundiza un poco más en otros personajes, pero es, al fin y al cabo, una segunda parte. Esto me dejaba dos opciones: o publicaba con la misma editorial o autopublicaba. Opté por la segunda. Quería vivir el proceso de lleno, aunque me intimidara: contratar una corrección, vivir el diseño de cero, hacer todas las gestiones administrativas… Así que me lancé de lleno.

Hoy empieza la cuenta atrás para la publicación de A través del desierto, y durante las próximas semanas quiero ir compartiendo con vosotros más información sobre el libro y sus procesos. ¡Estad atentos!

Deja un comentario