La corona perfecta

La corona perfecta

Ficha Técnica

La corona perfecta

Años: 2026

Director: Park Joon Hwa

Guion: Yoo A In

Productores: Kakao Entertainment, MBC GROUP (Distribución: Disney+, Hulu y Wavve)

Reparto:Lee Ji-Eun, Byeon Woo-Seol, Noh Sang Hyun, Gong Seung Yeon, Yoo Soo Bin, Lee Yeon…

Sinopsis:

En una Corea moderna con una monarquía constitucional, una heredera de Chaebol y un príncipe imponente contraen matrimonio por contrato, descubriendo el amor y el coraje mientras enfrentas barreras sociales, intrigas palaciegas y cicatrices personales.

«Debe parecer que estoy enamorado para que la gente crea que este matrimonio es real. No te doblegues, no te eches atrás y no cedas. Lucharé con todo mi ser. Igual que tú.»

Príncipe I-An

Hubo algo en este dorama que me llamó desde el principio, tanto es así que empecé a ver su primer capítulo incluso antes de que estuviera la serie completa en Disney+, algo que, quien me conozca, sabrá que es muy poco habitual en mí. Su primer capítulo me encantó tanto que preferí esperar a que estuviera completa para seguir porque sabía que, si no, lo pasaría mal. Y menos mal, porque una vez empecé a verla de nuevo me duró apenas unos días.

La corona perfecta no solo tiene una ambientación super cuidada con un estética maravillosa, también está repleta de personajes entrañables que te atrapan con todos sus matices, sus conflictos y peculiaridades. Esta serie ha conseguido algo que pocas consiguen, que sus personajes secundarios brillen y te enamoren sin opacar ni un poco a sus protagonistas, que componen el plato fuerte toda la serie. Y es que creo que, si hay algo que destaca sobre todo en la serie, es el espectacular desarrollo que tienen sus personajes, y aquí quiero diferenciar entre los que evolucionan y los que se nos desvelan.

I-An y Huiji se desvelan poco a poco, de esa primera apariencia frívola y privilegiada, que parecen incluso fríos, a todos los matices repletos de secretos y cicatrices que vemos conforme avanza la historia. Hacen una pareja preciosa, en parte porque los dos son exageradamente guapos, no nos vamos a engañar, pero también porque hay algo en ellos, en su personalidad que encaja desde el principio y eso es difícil de ignorar. Otros que se desvelan ante nosotros son sus ayudantes, como un contrapunto de luz y sencillez que sinceramente he adorado, porque ha sido tan dulce y tan tierno que era difícil no sonreír al verlos. Y luego están los que evolucionan, cargados de matices que te sorprenden, pero que componen quizás los personajes más complejos de la serie: la reina viuda y el primer ministro, de quienes no voy a decir mucho más para no desvelar yo demasiado.

No puedo negaros que es una serie que atrapa, que sorprende y que no deja indiferente. En realidad, debo reconocer que, por primera vez en mucho tiempo, no me he visto venir gran parte de los giros, e incluso el final no era para nada lo que esperaba, algo que me ha fascinado y encantado a partes iguales. Sin embargo, hay un «pero» muy grande en esta serie, uno que me ha molestado enormemente: las prisas. No sé qué ha pasado, sé que se eliminó una escena muy concreta por un problema en cuanto a la representación de la cultura coreana —una polémica que, si queréis buscarla, creo que es una muy clara muestra de la rigidez de la cultura coreana que estas series pueden idealizar quizás demasiado—, pero también leí en algún punto que iba a ser más larga y luego se acortó, aunque no sé cuanto de verdad hay en ello. Lo que si puedo decir es que hay un punto en el que todo se siente apresurado, de repente muchas cosas se cuentan mediante flashbacks y parecen perderse muchos detalles. Una verdadera pena, si os soy sincera, porque este podría haber sido uno de los mejores doramas que he visto y se ha quedado en un… casi.

Aun así, no puedo dejar de recomendaros que lo veáis: está repleto de misterio, de tensión, de tramas palaciegas y política, de personajes que te enamoran y otros que no puedes evitar odiar, y bueno, si necesitáis algo que os convenza del todo, aquí os dejo una muy buena razón…

Valoración:

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